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Dulce Diciembre - 15 ª parte: Capítulo Final
Diciembre estaba llegando a su fin y con él todas las fiestas y un viaje a Hawai en lista de espera. El tema era el siguiente: Heiji y Kazuha habían ganado un concurso cuyo premio era u viaje todo pagado para seis personas a esa maravillosa isla pero algunas personas no estaban de acuerdo en que dos 'parejas' de adolescentes pasaran solos y en otro continente la navidad, año nuevo y el resto de los días de este mes.
Finalmente viajaron, puesto que intervinieron las madres de Ran y Shinichi y lograron vonvencer a Kogoro, que era realmente quien tenía el problema y tuvo que aceptar a regañadientes. Para los otros dos boletos en disputa, los cambiaron por la misma cantidad pero en otra época de año y a otro lugar. Luego se los dieron a Kogoro para que vaya con Eri, cosa en la que ninguno estuvo de acuerdo.
Un día antes de navidad (24/12) habían llegado a la Isla y un rato más tarde al hotel, que estaba preparado con una decración hermosa para la fiesta de esa noche. En la entrada había un anuncio donde se leía:
"Festeje con nosotros la Navidad
Cena, show y baile desde las diez
hasta las tres.
Reserve en Recepción"
- No sería mala idea, nos podríamos quedar aquí ya que la empresa cubre todos los gastos... - Sugirió la muchacha de Osaka.
- Y después irnos a ver los fuegos artificiales.
- Baka, ese show es a las doce -se quejó Shinichi con su amiga.
- Podríamos cenar aquí, salir y luego volver - intervino Hattori.
- Eso estaría bien, tenemos que ir a hacer las reservas.
Se acercaron los cuatro a Recepción donde una muchacha morocha atendía. A un lado de la mesita habían dos botones que enseguida tomaron las maletas que llevaban Heiji y Shinichi, que no eran justamente las de ellos.
(nota: Obviamente la recepcionista no hablaba en japonés, por ende supongamos que es una charla en inglés)
- Buenos días - Saludo Ran.
- Buenos días, bienvenidos al hotel "Paraíso", apellidos por favor.
- Mouri, Kudo, Hattori y Toyama.
- ¿Ustedes son los ganadores del viaje? - Dijo con un tono e sorpesa. Ran afirmó con la cabeza. - Felicitaciones. Sus habitaciones están en el cuarto piso, el ayudante los llevará. Aquí tienen las llaves (22 y 23). Cada vez que salgan deben dejarlas y... Mmm... Nada más... ¡Ah, sí! ¿Saben lo de la fiesta?
- Si, eso queríamos decirle. ¿Hay algún horario de ingreso?
- No, ustedes pueden llegar entre las diez y las tres, lo único, necesito que me confirmen ya.
- Bueno, anótenos una mesa para cuatro.
- A nombre de...
- Ran Mouri.
- Perfecto, puede in yendo.
- Muchas gracias.
- ¿Entonces? - Preguntó Shinichi mientras subian por el ascensor.
- Cenamos aquí, salimos: vemos los fuegos artificiales, caminamos por la playa y luego vemos.
Minutos más tarde, el botones ya les había indicado sus habitaciones, éstas estaban conectadas entre sí, al ser las últimas del piso había una puerta que las separaba del resto, se abría y habían dos puertas más que tenían los números del cuarto de las chicas y de los chicos.
Ordenaron sus cosas y se fueron a cambiar. Hacía demasiado calor, y no faltaba demasiado para el almuerzo.
- ¿Y ahora qué hacemos?
- Podrímos ir a la pisina - sugirió Ran.
- ¡Heiji! - Gritó Kazuha desde su habitación.
- ¡Ahou! - Le respondió él - ¡No grites!
- Shh! Baka, ahora tú estás gritando - le dijo Shinichi.
- ¡Nada! - Respondió Kazuha, luego cerró su puerta.
- Mira todo esto Kazu, las camas son enormes, observa los armarios... Tenemos un televisor gigante, un equipo de audio, de todo... Pasa al baño, es inmenso.
- Aún no lo puedo creer...
- ¿Qué cosa?
- ¡Que estemos en Hawai! - Ambas se pusieron a saltar.
- Bueno, ahora a cambiarnos que me muero de calor.
Enfrente, los chicos discutían quién dormiría de la ventana. Puesto que ambos querían hacerlo para ver si por esas casualidades ocurría algo extraño por la zona. Shinichi empezó dando sus argumentos.
- Hatori, yo soy el mejor detective de Tokio, no, perdón, de Japón, por eso debo elegir en qué lugar dormir primero.
- Disculpa Kudo, pero tú NO eres el mejor detective de Japón, segundo, soy el mejor de Osaka, tercero, baka, no estamos en Japón y cuarto, ahou, yo gané los pasajes. Así que, permiso, me voy a dejas mis cosas en MI cama al lado de la ventana.
- No es justo.
- Lo es - se reía -, oye, ve a aver qué hacen las chicas.
Shinichi se acercó a la puerta de las muchachas y golpeó una vez. Nada. Golpeó de nuevo... tampoco. Preocupado regresó a avisarle a Heiji. En su cuarto, su amio estaba corriendo las cortinas para que entre luz.
- No responden.
- Sería imposible que lo hicieran, mira.
La ventana famosa, tenía vista hacia el mar y debajo hacia la pileta del hotel donde estaban sus amigas caminando por el borde de la piscina y tocando el agua con los pies para sentir su temperatura. Ambas llevaban vestidos de colores claros cortos y debajo el bikini.
- Ahou!
- Baka!
- No nos avisaron - Dijeron ambos.
- Nos cambiamos y las buscamos.
Salieron rápido, Shinichi llevaba puesta una camisa rosada y un pantalon celeste,, su amigo un short azul oscuro con una remera a tono. Bajaron, dejaron las llaves y fueron a buscar a sus amigas, que para cuando ellos llegaron, se encontraban metidas en la piscina hablado con una mujer unos años mayor que ellas.
- Si, Tashiro y yo nos conocimos en el kinder. Desde ese momento fuimos grandes amigos. Hace dos años él se declaró, comenzamos a salir como pareja, y nos casamos la semana pasada. Esta es nuestra luna de miel.
- ¡Que romántico! - gritaron ambas, la muchacha deconocida sonrió.
- ¿Y ustedes con quien han venido?
- Nos ganamos los pasajes y la estadía en un concurso. Estamos con unos amigos. - Respondió la jóven de Osaka.
- ¡Vaya suerte! Las felicito.
- Gracias Naoki.
- ¡Naoki! - Gritó un muchacho - Se nos hace tarde, recuerda que reservamos el almuerzo en otro restaurante.
- Disculpa - dijo mientras alía de la piscina -, me quedé hablando con Ran-chan - la señaló con la mano para presentarla - y con Kazuha-chan - hizo lo mismo que con Ran -, chicas, él es Tashiro.
- Konichiwa - Dijeron ambas
- Mucho gusto.
- Bueno, nos vemos - saludó la pareja y desapareció por la puerta que daba a un pasillo de hotel.
- Hasta luego - saludaron ambas y luego imitaron a Naoki saliendo de la pileta.
- ¿Con quién hablaban? - Preguntó Shinichi, quien apareció detrás de las muchachas, asustando a Ran, quien estaba de espaldas a él.
- ¡Baka! me asustaste - Shinichi rió.
- Lo siento.
- Naoki y Tashiro, una pareja que está de luna de miel en este hotel.
- Interesante - dijo Heiji sin darle mucha importancia.
- ¿Qué quieren hacer ahora?
- No sé, vayamos a la playa - respondió Ran a Shinichi.
- Es buena idea, vamos - dijo Heiji.
Los cuatro fueron hasta la playa que se veía realmente hermosa. No había mucha gente, por que era el horario del almuerzo pero ellos no tenían hambre por que almorzaron llegando a la isla.
El agua del mar era cristalina y cálida. El canto de las aves sonaba como una de las sinfonías de algún excelente compositor, y la arena estaba caliente y suave, a tal punto de no saber si se estaban quemando o no.
Heiji y Shinichi hablaban sobre algunos casos famosos del lugar, mientras Ran y Kazuha juntaban caracoles como dos niñas pequeñas que senrían por primera vez la arena y el agua juntos bajo sus pies.
Pasaron toda la tarde en la playa desde las tres, y aún siendo las ocho deseaban quedarse sintiendo el sol y la dulce brisa que los acompañaba. Sin embargo decidieron volver al hotel a prepararse para la fiesta.
- Tengo arena en todos lados - se quejaba heiji, quien había sido empujado por Shinichi al agua en una broma ideada por la chica de Osaka.
- Deja de quejarte Hattori.
- Hazle caso a Kudo-kun, subes y te das una ducha.
- Sólo fue una broma... - Acotó Ran.
Llegaron a las habitaciones y Heiji se fue a bañar apenas abrió la puerta, lo que les causó gracia a sus amigos, y Kazuha fue al baño de su cuarto a bañarse también. Shinichi y Ran se sacudieron la poca arena que tenían y cada uno hizo cosas diferentes, él agarró una revista de crucigramas en inglés y se us a resolverlo, mientras que Ran llamaba a su casa para avisar los planes que tenían para esa noche. Cuando ambos terminaron, se dispusieron a mirar televisión, con el fin de encontrar algo interesante mientras esperaban a sus amigos.
Finalmente salieron (después de una hora) y los que estaban esperando entraron. Otra hora más y ya nadie se estaba bañando; Ran había acabado de salir (se había dado un baño de inversión) y Shinichi terminaba de vestirse.
El joven de Tokio tenía un pantalón beige con ojotas claras y camisa blanca y, Heiji, un pantalón de jean y camisa negra. Por otro lado, las chicas aún no se habían cambiado.
- ¿Ya están listas? - Preguntó Heiji, luego de golpear la puerta de sus amigas, que estaba cerrada con llave.
- Sí - y salieron unos minutos más tarde.
Ran tenía un vestido blanco corto, strapless con una cinta rosa claro alrededor del pecho que dejaba ajustada esa parte y desde la cinta acia abajo mostraba al vestido más suelto, y, Kazuha, tenía un vestido corto, estilo musculosa, de color celeste claro.
- Estan muy lindas - dijeron ambos
- Gracias.
- Pero, nosotros las opacaremos con nuestra belleza - dijo Heiji haciendolos reir.
Llegaron a la cena a las 22:30 con el restaurante lleno, quedaban vacías dos mesas, la suya era una de ellas. Cuando entrarn saludaron a Tashiro y Naoki, que estaban cenando en ese mismo lugar. Terminaron rápido, faltando veinte minutos para las doce y fueron de nuevo a la playa, donde habían hecho una reservación en un restaurante de ahí, donde los fuegos artificiales eran maravillosos.
Faltaban cinco minutos para las doce... Estaban tomando todos un helado.
- Shinichi, mira, siente el aroma de mi helado - le decía Ran.
Shinichi acerco su rostro y Ran le manchó la nari con su helado, acto seguido Shinichi corría a Ran por la orilla de un mar completamente calmo.
Cuando la alcanzó, faltando un minuto para las doce, la atrapó entre sus brazos y la elevó.
- Te mojo - le decía riendo.
- No, no, no.... Está fría. - Se quejaba ella. (30 segundos)
- Te suelto... - La hizo pararse y se quedó mirándola, y ella a él.
Unos segundos y ya brillaban en el cielo luces rojas, celestes, verdes... De todos los colores... Ninguno pudo contenerse y se besaron debajo de ese espectáculo de brillos.
- ¡Feliz navidad Heiji! - Kazuha lo abrazó y le dió un tierno beso. Luego su ya no tan amigo le respondió: "Igualmente Kazu".
- Shinichi... feliz navidad - dijo tras besarse y acariciar con su mano el rostro de su amigo de la infancia-, te quiero... Mucho.
- Yo te quiero más, Ran.
Y ambos sonrieron...
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