deeeeeeeeeeeeeeeeeeeeestaCaaaDoh  
   
a
 
 

 

El caso de las 12 sombras - 3 ª parte: El hombre de la silueta

Villa Hinoara, Doce de diciembre, las once y media de la noche:
La ciudad estaba desierta, desde cualquier punto de la ciudad se sentía un hilo de calma impenetrable. Pero se podía ver una silueta, una persona vagaba por la ciudad, sin ningún rumbo. Un hombre solitario, alguien a quien nadie quería, s ólo era una mera persona más pendoneando, sin ningún destino fijado más que la muerte.
- Esto es muy extraño- dijo Heiji que miraba a su alrededor, intentando encontrar la más mínima pista que pudiera indicarles donde se encontraba aquel hombre que habían divisado.
- Heiji, creo que es mejor que volvamos, va a ser inútil encontrar a esa persona, llevamos ya un rato aquí y no hemos encontrado nada de nada –dijo Kazuha, mirando a su alrededor.
- ¿Crees que la escena que acabamos de presenciar tiene relación alguna con el caso de Kogoro? – Murmuró Haibara a Heiji, de manera que Kazuha no se enterara.
- Sí, eso creo. A lo mejor ese hombre tiene mucha relevancia en el caso, necesitamos encontrarle para obtener información. Además, está herido, su vida podría peligrar, y tenemos que impedir que esa persona muera, puede que esté tirado en algún lugar, que no pueda hacer nada, tenemos que salvarle; tenga o no relación con el caso – Le contestó Heiji, de manera que Kazuha no se enteró.
Entonces Heiji, se levantó tras haber evaluado minuciosamente la zona y dijo con voz decidida:
- Sé donde está ese hombre.

El hombre era conocido como Hiroshi Nagashima, aunque claro, tan sólo era uno de sus tantos nombres falsos. Los pocos que conocían a Hiroshi lo clasificaban como un hombre solitario, poco hablador. Vivía en un segundo piso de una pequeña construcción cercana al centro de la ciudad. Nadie sabía a que se dedicaba realmente, unos afirmaban que era un hombre de negocios, pues a menudo le veían salir de la ciudad con su coche, un coche vulgar, negro y algo anticuado. Nunca le veían acompañado. Otros decían que llevaba una vida secreta, que vendía drogas o robaba. Pero todo eran conjeturas, nadie conocía a Hiroshi más que físicamente: era un hombre de pelo castaño, ojos verdes y aproximadamente metro ochenta.


- ¿De verdad?- Le dijo Kazuha admirada.
-No –interrumpió Heiji a Kazuha.
Y hubo un momento de silencio.
- No ves que sí, tonta -le dijo Heiji a Kazuha con un guiño.
Y las dos chicas siguieron al decidido muchacho.

Hiroshi deambulaba  jadeando, con la mano derecha apoyada en su pecho. Podía notar como se le derramaba cada gota de sangre, como su vida iba agotando poco a poco sus segundos, como el hilo de su vida se iba desvaneciendo, sabría que nadie le echaría de menos, pues no tenía ningún ser querido, Hiroshi Nagashima tan sólo era una mera sombra, del que nadie apenas conocía nada.


Kazuha observaba a Heiji, se sentía segura y a la vez insegura,  valiente y asustada, Heiji hacía que se sintiera mejor, pero no podía evitar su miedo e inseguridad, no podía saber a donde les llevaría el camino que estaba tomando.
Heiji no decía ni una sola palabra, no podía pensar en otra cosa que no fuera en el caso, a ese hombre le habían disparado, y estaba sangrando, después de analizar una y otra vez la escena, ya se imaginaba a donde se había dirigido ese hombre, tenía un mal presentimiento, pero no mencionó nada, no quería dejar a Kazuha y a Ai solas, sabía que las protegería si algo malo pasaba y decidió seguir adelante con las dos muchachas a sus espaldas.


Nadie conocía su verdadero nombre, ni sobre su pasado, ni nada sobre él. Sólo una persona contempló su llegada a Villa Hinoara un año atrás. Su nombre era  Mr. Lanweit, un anciano de piel tosca, cabellos blancos como la nieve y con las facciones de la cara arrugadas, pero que mostraban alguien que en su día fue un hombre apuesto. Mr. Lanweit era un hombre amable y delicado, padecía del corazón. Según él afirmaba,  cuándo era joven, tuvo la mala suerte de empezar a fumar. Años más tarde tuvo su primer ataque al corazón, del cual afortunadamente salió ileso. El último aliento de ese señor fue una fatídica noche de invierno, cuando un coche negro, vulgar y no muy viejo aparcó ante la puerta, ese coche era propiedad del señor Hiroshi Nagashima. Mr. Lanweit intercambió desde la ventana una mirada con Hiroshi. En ese momento, pudo ver los ojos de Hiroshi llenos de rabia, una siniestra expresión  y la mandíbula vendada. El anciano paralizó su mirada en él. Hiroshi llevaba un sombrero que le ocultaba el pelo, y una larga gabardina lisa que le tapaba del cuello hasta sus zapatos. Mr. Lanweit supo al instante su destino; Hiroshi comenzó a subir las escaleras, Mr. Lanweit acudió corriendo a su teléfono, pero la línea no funcionaba. Podía oír los silenciosos pasos de Hiroshi, Lanweit corriendo, se dirigió a su habitación, y rebuscó bajo su colchón y halló su pistola, una pistola elegante, ligera y muy potente. Mr Lanweit había perdido su agilidad, la única esperanza de su vida que permanecía en él la guardaba su pistola, que siempre tuvo bajo su cama. El anciano se sentó en su cama y esperó.


- Estoy muy preocupado… Ran todavía no ha despertado…-dijo Kogoro, que ya había llegado al hotel junto con Conan.
Conan no contestó, se hallaba recapacitando sobre todo lo que había pasado, estaba pensando en Ran…
Alguien toco a la puerta y Kogoro le dio permiso pasa pasar.
- ¡¿Pero qué haces tu aquí?! – preguntó Conan sorprendido.
- A secret makes a woman woman – Le contestó.


Hiroshi abrió la puerta, avanzando poco a poco llegó hasta la habitación, donde Mr. Lanweit se hallaba sentado. Se intercambiaron una mirada. Hubo un minuto de silencio, con sigilo Hiroshi sacó de su gabardina una pistola y apuntó a Mr.Lanweit, el cual también sacó la suya y apuntó a Hiroshi. Durante unos instantes los dos se quedaron parados, sin comentar nada. Hiroshi rompió el silencio pronunciando unas palabras. Mr Lanweit aceptó su destino. Bajó su pistola y apartó su mirada. Hiroshi se acercó al anciano, contemplando las arrugadas facciones, que en un pasado mostraron a un hombre atractivo. Y sin esperar más Hiroshi apretó el gatillo de su pistola, una bala atravesó la cabeza de Mr. Lanweit, su corazón había dejado de palpitar, Mr Lanweit dejó de ver el mundo en el que había vivido, ya no tenía vida, su cuerpo inerte se quedo tumbado en la cama. Hiroshi volvió a contemplar al anciano, a sus facciones… Lo tenía claro; había heredado las facciones de su abuelo: Mr Lanweit.


Heiji llegó a una calle, oscura, en el centro de la ciudad. A lo lejos, una silueta que llevaba deambulando desde que él había comenzado a buscar al hombre. 
- Seguro que  es ese hombre- murmuró Ai, mientras observaba la silueta
- ¡Ehh! ¡Señ...! – Exclamo Kazuha.
- Shhh – Le interrumpió Heiji, pero cuando lo hizo, ya era demasiado tarde, el hombre de la silueta había huido.


En esos mismos instantes:
- ¿¡Qué alguien nos está espiando!?
- Sí y me refiero a ellos.
- ¿Crees que se han enterado de todo?
- Puede ser, pero nosotros sabemos más de ellos de lo que se creen, seguro que nos subestiman.

Después de disparar, en aquella fatídica noche de invierno del año anterior, Hiroshi se quedó durante un minuto mirando a su abuelo, recordando su infancia…

- ¿Está todo listo?
- Sí, pronto entraremos en acción – dijo un hombre frío y siniestro, al cual una gabardina negra como la noche le cubría el cuerpo, y un sombrero negro le cubría la cabeza, de donde salía una larga y dorada melena.


Mientras recordaba su infancia, Hiroshi se fue acercando poco a poco a su abuelo, una lágrima le descendió desde la mejilla, y abrazó a su abuelo. Durante un minuto Hiroshi permaneció inmóvil. Se quitó el sombrero, y lo puso sobre su abuelo, Mr. Lenweit, también conocido como Brandy. Después Hiroshi abandonó la casa y la quemó.  Hiroshi Nagashima abandonó la calle, con su gabardina negra como la noche, impregnada de la sangre de su abuelo.
________________________
En el próximo episodio:
Heiji: Maldita sea, hemos perdido al hombre…
[…]
Conan: Parece que Ran sigue sin despertar…
[…]
¿?¿?:  Sherry…
[…]
Haibara: ¿¡Qué ellos están aquí!?
Todo esto y mucho más en el próximo episodio de… ¡Detective Conan!

CONTINUARÁ...


Volver a la sección de fan-fics


   
   


© 2006-2009 Kaitokid36. Todos los derechos reservados. días online.
Web sin ánimo de lucro, por y para fans. Creative Commons License

» La historia » Los personajes
» El manga » El anime
» Inventos Agasa » DC Drama
» Frases DC » DC Especial
» Entrar a las Galerías de MCUnlimited
» Música » Videojuegos
» Manga Scans » Episodios Anime
» Películas » Ova's
» Artículos » Merchandising
» MCU Radio » MCU TV
» DC Online
» Roles
» Biografía » Entrevistas
» Magic Kaito » Yaiba
» Historias Cortas GA
» Tell Me A Lie
» El Daiei » Imágenes
» Fan-fics » Fan-arts
» Amvs » Humor DC
» Sherlock Holmes » Arthur Conan Doyle
» Rampo Edogawa » Hércules Poirot
» Historia » Religión
» Datos generales » Política
» Comida » Imágenes
» Tu nombre Japonés » Japonés básico
» FAQ » Agradecimientos
Poll ID 0 does not exist.
 
Foro MCUnlimited Topsite Intercambio de Banners Chiisai Tantei no shinjitsu - La revista de MCU